TRANQUILIDAD
Escuchad esta historia:
Un hombre tenía miedo de la sombra de su cuerpo y de la huella de sus pasos. Para liberarse de ello, decidió huir. Pero cuanto más pasos daba, más huellas dejaba. Por rápido que corriera su sombra no le dejaba. Persistiendo, a pesar de todo, en creer que la adelantaría, corrió tanto y tanto que acabó muriendo. ¡Qué imbécil! Si se hubiera sentado en un lugar cubierto, su cuerpo no habría proyectado ninguna sombra; si hubiera estado quieto, sus pies no habrían producido huellas. Sólo habría tenido que estar tranquilo y todos sus males habrían desaparecido.
Lao Tsé


Padilla dijo
Hay una pequeña obra literaria del romanticismo que se llama: El hombre que vendió su sombra, escrita por Von Chamisso. Narra la historia de un hombre que por conseguir dinero vendió su sombra; y a él no le importaría correr por recuperar su sombra y tener los males de todos aquellos seres que proyetamos sombra.
Un becho, THORpeda mía.
26 Junio 2008 | 11:52 AM